Fin de año…

30/12/2009

Finalmente, el año llega a su fin. Muere, peta, caga fuego, excreta flamas, finiquita. Y nosotros seguimos aquí… perra suerte.

Más allá de eso, y muy a pesar nuestro, en el fondo (muy en el fondo, de hecho tan al fondo que quizas estemos hablando de un lugar que enfrente toda ley física de posicionamiento espacial y se ubique justo allí, en el fondo del fondo del fondo, debajo del fondo, a la derecha) nos queremos… bueno, nos apreciamos… BUENO, nos soportamos.

"Felicidades licenciado" "Por favor, doctor, usted es quien merece todas las felicitaciones" "No diga eso licenciado" "Faltaba más doctor"

Y mientras tomamos sidra como agua y devoramos garrapiñada como si no hubiera un mañana (probablemente para no levantar la vista de la mesa y tener que hacer contacto visual con el Jefe y asi verse obligado a hablar con él… hasta que la garrapiñada se acabe y nos veamos forzados a comer turron, que a pesar de que no nos gusta, la alternativa es peor) pasamos el momento en silencio ansiando volver a nuestros puestos de trabajo como nunca en el año. Y es que el oficinista es así. La única razón por la que querría verse la cara con otro y mirar directamente al jefe a la cara, es para asarlo vivo.

"Arrojad esos papeles al fuego!! Los formularios viejos arden mejor!! Preparad la salsa chucrut!! Hoy es nuestro día!!!"

Por eso, en visperas de un nuevo comienzo de tortura y esclavitud negrera, en el punto a partir del cual el pasado se vuelve tierra bajo el horizonte, enfrentemos el futuro, levantemos las copas encadenadas (no sea cosa que las robemos, siempre pasa) y mientras agarramos esa cosa fria guardada entre el pantalon y la camisa, brindemos con ese cuarto de copa de champagne barata al grito de:

"QUIERO MI AGUINALDO TURROS!!!!"

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No hay caso

10/12/2009

A pesar de que esta aún en duda la posibilidad de viajar o no en el tiempo, parece que la relación entre tiempo y espacio no funciona igual que en la realidad externa a la oficina. Segun la Real Enciclopedia Jefiana, el oficinista puede viajar en el tiempo y así entregar 5 trabajos de último momento a solo 20 minutos de salir, progamar otros 8 para el día siguiente, ir al baño, preparar mate, corregir 3 de los 5 trabajos entregados por cambios que solo el Jefe y su incapacidad de aceptación agramatical pueden querer, sacarse un moco seco seco que lo esta jodiendo soberanamente, reirse un poco (solo para no perder la costumbre y siempre que el Jefe no lo vea) y escribir esto en un blog.

"Creo que si viajo 5 minutos más patrás alcanzo a comprar facturas"

A veces, el nudo de la corbata esta demasiado apretado.

Y lo que más nos aterra es no saber si fuimos nosotros.

"Me siento... como sin aire..."

Vacaciones

02/12/2009

Quién no las quiere.

Quién no las necesita.

Quién no las extraña.

Ou ieaaaaah...

Nosotros, humanos, claro. Lamentablemente parece que el oficinista no las necesita. Aunque llegados a este punto no se si decir “lamentablemente”. Leamos el siguiente extracto del “Libro Oficínico”, obra milenaria escrita, aparentemente, por el primer Boss de toda la humanidad de cuya existencia, como la de Homero, se duda. Nadie puede ser tan malo en tan tempranas epocas humanas.

Aparentemente, el oficinista esta dotado de ciertas caracteristicas que lo hacen inmune al cansancio (Boss dixit). El homo oficinicus no sufre de sueño, abatimiento, fiaca, resaca o cualquier cosa que, animicamente, pueda reducir su capacidad oficínica. Nadie conoce las razones por las que esta raza geneticamente superior sigue sin dominar al mundo entero, ya que, incapacitada de sentir todo tipo de cansancio, deberia poder superar cualquier defensa gubernamental que se le pusiese enfrente, aunque sea por insistencia. Quizás sea el solo poder de subyugación que sobre ellos ejerce el espacio oficínico. O quizás tan grande espacio requiere de una gran fuerza de voluntad. Y, como aquellos héroes de antaño, tienen amenazas más grandes que la injusticia y la corrupción para combatir. Como sabemos, a veces la oficina puede ser un infierno personal… o universal (…)“.

¡Un-doh-treh-cuá, un-doh-treh-cuá!

Sea cómo sea,  llegados a este punto, pasados tantos milenios ya de este antiguodocumento, qué pasa entonces con las vacaciones para el/la office man/woman? Da Boss, seguro de la indetenible capacidad de sus subditos, escribe “nunca preguntan” y nos deja con la pregunta sin respuesta. Tememos, entocnes, que de no mediar alguna fuerza superior que desligue a estas grandes criaturas de sus divinas obligaciones, es posible que la temporada de verano se vuelva una leyenda más.

Quizás esto ayude a entender un poco más la irascibilidad de algunos.

Veamos…

30/11/2009

Al final, parece que el sentido común, a veces el sentido más importante y al que más deberíamos recurrir a lo largo de nuestra vida, no funciona. Qué es lo que ocurre cuando, lentamente, y como si esquivase el momento o estuviera intentando olvidar aquello que te viene a decir antes de decirtelo, un compañero de trabajo te dice:

“che, el jefe quiere organizar un asado”.

A lo que nosotros:

"Mmmmmmmmmmh..."

Todo tipo de ideas se nos pasa por la cabeza. Qué comer, cómo vestirnos, si llevar o no a la novia, esposa o hijos a conocer al jefe, qué excusa inventar para no ir (gripe, muerte de abuelo desconocido, perdida de una lente de contacto, sífilis, etc)… TODAS LAS IDEAS excepto la que realmente importa: NO HAY QUE IR. Estamos hablando de un ambito del cual habitualmente nos burlamos, CORPORIZADO. Sopesamos en la balanza el ir a vernos las caras, una vez más con la pesadilla de la que eternamente buscamos escapar!

"Guau..."

Es lo que queremos? Realmente deseamos encontrarnos de nuevo con ese… ESE, mejor dicho, que nos atormentó toda la semana pasada con el informe al que solo le faltaban un par de comas y un “tal vez” en vez de un “quizás”  para salir? ESA que nos rompió la paciencia con el condenado programa de texto que no funciona, más por su incapacidad de recordar teclas rápidas que otra cosa? ESE otro que se vive quejando de lo mala que es la vida y se sienta al lado comentandote, entre mate y mate, lo mal que lo trata el destino desde su nacimiento y lo equivocada que estuvo la divina providencia al traerlo a este mundo cuando podría haber gastado su tiempo y energías en otra cosa, como por ejemplo, un alma que valga la pena…?

Lo más probable es que, inevitablemente, nos chupemos de 3 a 4 cervezas e intentemos escapar del delirio que nos puede llevar a la locura mediante el abuso de nuestro eterno amigo Rudolph, el elefantito rosa que nos acompaña a todas partes siempre y cuando la gradación alcohólica le permita entrar. Al día siguiente, nos encontremos donde nos encontremos, procuraremos olvidar lo poco que el alcohol no pudo borrar y nos prepararemos para lo que la fortuna (y la memoria ajena) disponga al saludar de nuevo con un “buen día gente” general.

"Nah, jefe, que va, eshtoy dieh puntoh..."

La cantidad de cabezas que se giren en ese momento comparadas estadísticamente con los datos de cabezas saludantes de la semana anterior nos servirá para sacar las conclusiones pertinentes.

Por eso,basta con solo un NO para librarte de esto. Rudolph te lo agradecerá.

… cuando un jefe se olvida de algo, pobre (como una fecha de entrega importante, las vacaciones de sus subditos, o una promesa como “les prometo conseguirles bowls para poner las galletitas, que si no hacen migas” o “mañana a primera hora me enseñas como se hace, viste que con el word no soy muy bueno”), no es porque tenga mucho trabajo (ya lo desmentimos al hablar de sus andanzas decorativas por la oficina). Es por una sola razón.

Da BOS is senile… or close to it…

PERO ERA PARA AYER!!!!!!

A nadie le pagan lo suficiente para ESTO.

Aún cuando ESTO no es lo que uno tiene que hacer.

Aún cuando ESTO no tiene sentido de ser.

Aún cuando por ESTO muchos matarían si no hubiera leyes de por medio.

Jefe: Esas carpetas no me gustan ahí... encontrales otro lugar... si, ahora, si estas al pedo...

 

La seguridad

18/11/2009

La seguridad es primordial. Vivimos nuestra vida buscando como alargar la misma (lo cual mas alla de monótono nos hace preguntar para que carajo queremos vivir para vivir… aquellos que se lo preguntan suelen derivar a la sala de suicidios).

Que ocurre entonces con el trabajo? Saben acaso lo que ocurre con nuestra vida en el trabajo?

Peligros de mezclar trabajo, celular y escalera

El trabajo de oficina no solo consume las pocas ganas de vivir que tenemos. Consume nuestra salud y de dos maneras: en forma indirecta, por el paso del tiempo y los aumentos no dados, o en forma directa, con un ataque frontal. Algo como una caja de 5 resmas, llena, que se le cae a uno en la cabeza. Algo como una abrochadora que decide desviarse misteriosamente hacia nuestro pulgar aun cuando le ponemos enfrente la apetitosa cantidad de 150 hojas para abrochar. Algo como una goma que en plena salida de campo se pincha, provocando una pequeña derrapada de la que nos salvamos por los pelos (el coche, por supuesto, es de la empresa, sino esto no tendría sentido).

En fin, como en la vida de todos los días, la oficina nos ofrece sus propios peligros, sus desvíos (atajos?) hacia la muerte prematura por stress.

Estoy perfectamente, eh?

Que posición debemos tomar frente a esto? Más allá de enfrentar la muerte dignamente, con la espalda recta (o tan recta como el uso de la pc nos lo permita), debemos prepararnos para no enfrentarla solos. Porque sí, el Jefe estará allí. Preocupado por tu bienestar, el Jefe te verá caer/chocar/sufrir y te dirá, luego de indicarles a los mas cercanos que te levanten (no vaya Él a ensuciarse las manos que te dan de comer) “la carpeta que se te cayó encima esta bien? le impresora que te llenó la cara de toner por lo vieja que está sigue funcionando?” luego de lo cual se dará media vuelta, satisfecho de su preocupación tan bien expuesta, y se marchará de vuelta a su oficina. Porque el Jefe sabe que esas nimiedades no te pueden provocar el más mínimo rasguño, el más nimio daño. Lamentablemente se olvida, a veces, de que ya no esta en el monte Olimpo, rodeado de deidades inmortales y perennes.

PERO!

Que lo que te dañó no se rompa. NO COMETAS EL ERROR DE, en tu imprudencia imperdonable, ROMPER AQUELLO CON LO QUE LA OFICINA SE EMPEÑA EN DAÑARTE!!! No sea cosa que esos biblioratos ya innecesarios hace eones  amontonados en la vieja y derruida estantería se rompan al provocarte un corte al costado de la cara, o que la agujereadora que ocupa la última esquina de tu escritorio (viejo también, no sea cosa que uno nuevo rompa la estetica de tu cubículo) pierda el medidor, o que la camioneta que tan presto te facilitan falle en medio de la ruta (aunque seguro que ibas rápido) provocando un severo choque que le costará muchísimo dinero a la empresa que tanto te cuida.

Cómo que rompiste el cajón del escritorio? Era una reliquia invaluable!!!!

Pues no importa las condiciones en que trabajas. No importa el estado de aquello con que debes terminar el trabajo (que sería mucho más facil y rápido aunque menos desafiante con una computadora un poco más nueva) ni como reacciona el mismo a tus embates por la supervivencia. La responsabilidad, como siempre, será tuya.

Los lunes son el día más odiado de la semana…

después de los martes que siguen al fin de semana largo.

lunes martosos

Odio palpable...

El Jefe siempre sabe lo que es mejor para vos.

El Jefe sabe como vos te vas a sentir bien y así volverte mas productivo. El Jefe te conoce muchísimo, por eso te llama con diminutivo cariñoso aunque entraste hace 5 días. El Jefe sabe que a vos te encanta prepararle el café aunque estes en la división de Sistemas y tengas 2 horas para hacer lo que te tomaría dos días. El jefe te cuenta de su viaje a centroamérica y París, lugar donde la pasó bomba, porque quizás así te des cuenta de lo genial que será viajar si alguna vez tenés la plata para hacerlo. El Jefe es como el padre que la vida estaba esperando a poner en tu camino.

Como el padre, te cuida, te aconseja, te pone limites (aumentarte el sueldo sería aumentar tu hambre por el dinero y la avaricia nunca es buena), te da lo que necesitas. Aunque por supuesto, el Jefe, a pesar de su condición divina, envejece. Ni él puede escapar al paso del tiempo.

Por eso, como con los padres, hay que comprender al Jefe.

PORQUE TAMBIÉN SE PONE SENIL.

es asi

ES ASÍ!!! ENTENDÉS ROBERTITO!?!?!?!?